Periodismo en linea, digital y ciberperiodismo

Dado que el mundo del periodismo está dejando de existir tal y como lo conocemos -el soporte físico cada vez vende menos y en consecuencia la publicidad emigra- y urge un cambio que de haberse iniciado hace años, con el riesgo que implicaba, estaría mucho más avanzado.

La World wide web y las redes sociales han cambiado por completo el paradigma de lo que debe ser el periodismo o, como mínimo, el periodismo que vende. De la objetividad, el alejarse de la opinión personal y proporcionar al consumidor informaciones contrastadas hemos pasado a la inmediatez, la información al momento que podemos obtener mediante redes sociales (la principal es twitter) y a una especie de periodismo “urbano” que es el que nutre en mayor medida a las nuevas generaciones poseedoras del temido smartphone desde edades muy tempranas.

Los grandes medios

Son las grandes marcas (El Mundo, El País…) las que deberían marcar el camino hacia el cambio y abrirlo al resto. De hecho El Mundo ya ha hecho algunos intentos como por ejemplo el modo de subscripciones en la plataforma Orbyt.

El mayor obstáculo a la hora de realizar este cambio es el de la gratuidad. El consumidor está acostumbrado a que, si quiere, puede acceder de forma completamente gratuita en la red a todos los contenidos por los que tendría que pagar en ‘la calle’. Hay que hacer entender al público que el trabajo de los periodistas tiene un valor y que deben cobrar por ello para que pueda seguir adelante (el mismo problema se da en el mundo de las aplicaciones móviles). La única alternativa que contemplamos los autores de este artículo es el del contenido de pago (nunca más caro) en internet y que, a fuerza de acostumbrarse, el lector dé el paso del formato físico -ya hemos comentado que está de capa caída- al digital.

Según Marshall McLuhan, profesor canadiense centrado en el análisis y la evolución de los medios, “toda nueva tecnología es interpretada desde los criterios y los moldes de la anterior”. En el periodismo en línea podemos observar este fenómeno ya que los formatos de audio y video que antes únicamente se emitían por televisión o radio, con la llegada del internet el periodismo ha pasado a ser un periodismo multimedia.

Adecuación al medio en línea

En este contexto de auge del internet, el oficio del periodista no debe cambiar, tan solo tiene que adecuarse[1] a los nuevos medios audiovisuales de los que puede disponer para transmitir la información, y para hacerlo ha de continuar con sus herramientas de pensamiento y seguir elaborando un periodismo verídico y de calidad.

Actualmente los periódicos en línea renuevan la información constantemente mientras que el periódico impreso tan solo se actualiza una vez al día. El periódico escrito ha entrado en una lucha de supervivencia desde que la información se puede transmitir por internet, ya que la inmediatez y el carácter audiovisual del on-line hacen más fácil el acceso y más atractiva la información para el receptor.

El periodismo en línea se encuentra en una fase evolutiva creciente ya que todavía no se han aprovechado todas las posibilidades que el periodismo on-line puede ofrecer al espectador, y esto puede ser debido a que han sido las propias empresas de los periódicos impresos las que se han trasladado al nuevo medio, y todavía están adaptándose para sacarle el máximo rendimiento que puedan ofrecer.

El ciberperiodismo ha evolucionado mucho desde sus inicios, pero todavía tiene muchas cosas en las que mejorar. Con el paso del tiempo veremos nuevos cambios como los que se han producido a la hora de paginar la información, organizar las columnas informativas o jerarquizar la información, ya que como hemos podido apreciar con la aparición del hipertexto[2], la jerarquía de la información ha cambiado. Un buen ciberperiodista debe procurar atraer la atención del espectador tan solo con el titular de su noticia o crónica, ya que en internet es muy fácil variar de una información a otra y por eso un buen periodista tiene que tratar de mantener la atención del espectador al máximo.

Otra de las características diferenciales del periodismo digital es su no-linealidad, ya que la información se estructura de una manera diferente al periódico escrito ya que el usuario tiene la libre elección de seleccionar directamente la información que le interesa leer.

Uno de los problemas de internet es que se exige mucha inmediatez al periodista que ha de redactar la información de los sucesos que se le presentan, y en muchos casos esto puede comportar que la información transmitida por el medio digital no sea del todo veraz ya que quizás el periodista que la ha redactado no ha tenido el tiempo suficiente como para comprobar y contrastar su información con la verdad del suceso. ¿Nos dirigimos hacia un periodismo de titulares?¿Interesan tanto los periódicos hoy en día como para hacer el esfuerzo? Si prestamos atención, por ejemplo, a las audiencias televisivas veremos qué tipo de contenidos son los triunfantes entre los espectadores[3].

Audiencias del año 2013

 masvistos2013

Si hechamos un vistazo a la tabla nos daremos cuenta de que, de los 20 programas más vistos del año, 16 tienen relación con el fútbol. Además, cada viernes y sábado la batalla por la audiencia la ganan, casi siempre, magazines relacionados con la prensa rosa y derivados. Lo que hacen estos datos es forzar el planteamiento de si, en el mundo en que vivimos hoy en día, tienen sentido los medios (en este caso periódicos) tal y como eran hace diez años. A día de hoy muchas de las grandes cabeceras se dedican, simplemente, a ‘transportar’ el contenido de la versión física a la web. Pocas veces asistimos a ejemplos de hipertextualidad e hipermedialidad, con honrosas excepciones cómo el New York Times que, desde hace tiempo ha apostado por otro tipo de contenido en la red, con infografías que marcan la diferencia con respecto a sus competidores. De hecho es uno de los pocos medios a los que empieza a hacérsele rentable la versión web de su periódico.

Cambios a tener en cuenta de cara al futuro

El periodista Jordi Pérez Colomé, autor del web Obamaworld y colaborador de otras cabeceras como la revista Jotdown redacta una lista[4] de ocho puntos (que no relataremos al completo), en la que describe su punto de vista sobre el cambio necesario. Con los dos primeros basta para entender a qué nos referimos:

  1. Las noticias están sobrevaloradas. Las noticias tienen dos problemas. Primero, «la obligación de la novedad», según lo ha llamado el célebre blogger de veintinueve años Ezra Klein. ¿Por qué es tan importante lo que pasó ayer? Si alguien llega tarde a una información compleja, la estricta novedad no le informa. ¿Qué importa qué dice un político si no sabemos quién puede tener más razón sobre el mercado laboral o las balanzas fiscales? La noticia solo ayuda a saber lo último que ha pasado, no lo que ocurre.
    Las noticias no abanderan el camino hacia el futuro. Pero hay dos tipos de noticias que aún se imponen: las noticias bomba —un atentado, muere Philip Seymour Hoffman— y las exclusivas. Son cartuchos sueltos. No es necesario un periódico entero de relleno.
  2. El empaquetado tiene menos valor. Si las noticias por sí solas se hunden, ¿quizá el empaquetado de un centenar puede hacer sobrevivir a los periódicos? De nuevo, hay dos problemas. Primero, ¿por qué tengo que pagar por la sosa sección de cultura y los programas de la tele si lo único que quiero es saber cómo va el Real Madrid? El argumento a favor del menú diario era que informar sobre asuntos que interesan poco a todos los ciudadanos es un servicio cívico y público. Pero esta teoría presupone que quien toca un periódico lo lee —y se entera de lo que pone— de cabo a rabo.Hay que dejar de soñar.
    Segundo, las marcas peligran. Un periódico, dicen los nostálgicos, es una mirada al mundo, es ofrecer unas gafas al lector. Ahora las gafas —quien las quiera— se las busca. La confianza en las marca se diluye.

El resto de puntos son los siguientes:

  • Del orden por secciones a pensar en métodos.
  • La marca personal también se queda pequeña
  • De las búsquedas a la atención
  • La extensión es la justa
  • Los géneros tiemblan
  • La publicidad será distinta

Conclusión

¿Están los lectores preparados para el cambio que se avecina? ¿Están preparados los propios medios? La respuesta la veremos en los próximos años, donde la carrera por la supervivencia se convertirá en una carrera por la calidad y donde los que se queden atrás tendrán muchas posibilidades de desaparecer.

 

  1. http://www.unav.es/fcom/mmlab/mmlab/investig/piram.htm  ↩
  2. http://www.unav.es/fcom/mmlab/mmlab/investig/piram.htm  ↩
  3. http://www.vayatele.com/audiencias/los-programas-mas-vistos-de–2013  ↩
  4. http://www.jotdown.es/2014/02/jordi-perez-colome-el-periodismo-digital-es-mejor/  ↩
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s